Para los que quieren saber más de nosotros

Grupo de música que comienza a trabajar a principios del año 2000 teniendo como propósito hacer un folk que, sin alejarse de las bases tradicionales y raíces celtas saca a la luz nuevas alternativas dando como resultado un sonido fresco, movido y muy comprometido con las realidades sociales.

Tienen dos discos editados con el sello discográfico L’Aguañaz, "L.l" (che) en el año 2003, en el que podemos encontrar la canción "L’emigrante", canción con el que consiguieron el galardón a la mejor canción en asturiano del año y "Güeria", disco que acaban de sacar al mercado, donde la fusión se hace más presente con la música tradicional asturiana en canciones como "Llandellena", "Suena´l camín",...

Además, este mismo año, han colaborado con el rapero Dark la eMe "Un asturiano en Madrid", para el disco que acaba de editar, “Chigre y dragón” con la canción "Mi compromiso".


Manuel (Nel) = vocalista.

Alex Domínguez = gaita y coros.

David Suárez (Cai) = flauta travesera, xiblates y coros.

Cano = guitarra (acústica y eléctrica), coros.

Lluis Moro = teclados y acordeón diatónica.

Ángel (Gelete) = batería y percusiones, coros.

Germán Gutiérrez = bajo eléctrico.


Entre el azul de las distancias mesetarias y las brumas plateadas del Cantábrico, siempre reluce, allá en los altos lenenses, la bucólica campera de Propinde: una espaciosa collada, animada desde tiempo inmemorial al silbo de la brisa, y al son pastoril de tantas ilusiones en torno a las cabañas. La Col.lá Propinde destaca sosegada a media altura entre la vertiente lenense de Parana y la vertiente leonesa de Pendilla (Pindiel.la, para los vaqueros de siempre).

De paso por paraje tan virgiliano, el nombre recuerda la expresión latina pro, más penditam ('al lado, al pie de la pendiente'), en referencia al comienzo de las curvas (Las Retuertas) que hubo de trazar la Vía Romana de La Carisa, para tomar altura hacia Tresconceyos: la unión de Lena, Aller y Villamanín, como bien dice la palabra.

Las palabras son las palabras : una collada siempre es mayor que un collado: como la huerta, mayor que el huerto; la campa, mayor que el campo. El culto a la tierra madre, que diría el indio Seatle, tiempo atrás. Y es que ciertamente, La Col.lá Propinde sirvió de espaciosa entrada a Lena y a toda la región asturiana desde un tiempo inmemorial, mucho más allá de los romanos. De vía pecuaria, a calzada romana. Coinciden los vaqueros lenenses con los pastores leoneses en que La Col.lá Propinde fue antes vía pecuaria; es decir, camino de rebaños espontáneos: Era la collada el lugar más cómodo para aquella transhumancia estacional entre los rigores de las tierras castellanas y los pastos más frescos de estas montañas siempre reverdecidas por las brisas del mar. Bien lo sabían ya los ganados que, en los inviernos más fríos, pasarían el invierno entre los pastos más verdes de Avilés, Salinas o Xixón. Más tarde, los mismos pastores seguirían utilizando esta vía transhumante por La Col.lá Propinde para aprovechar los rastrojos de Cuaña, Carraceo, Carabanés..., en aquella buena vecindad a que acostumbran las alturas de las brañas. Las propias huestes romanas, que dicen guiadas por Carisio, no encontraron portilla más placentera para romper las encrespadas serraspas asturianas, que esta estratégica loma en pando tras los primeros repechos de Pendilla.

Y así trazaron la ingeniosa calzada romana, que todavía podemos disfrutar los asturianos, mientras las garras de las palas no sigan serpenteando al azar de loma en loma, y trazando pistas y pistas en homenaje a la nada; o mientras la sigan protegiendo érgumas, gorbizas y zarzas. En continuidad también con las palabras prerromanas. Así reconvirtieron los hábiles romanos aquellas sendas ganaderas en espaciosas calzadas propicias a los carros. Pues ya estaban poblados los altos de Propinde, a juzgar por los nombres de lugar que llevan raíz prelatina. Por ejemplo, Los Corraones (celta *korr-, 'recinto cerrado, corra'): cantizal saliente sobre la calzada misma, con restos de asentamientos primitivos. Curiel.los: lugar del asentamiento castreño sobre L.lioso (límite con Aller). L.lastras (celta *lastra-, 'losa, piedra lisa'): saliente muy vistoso que divisa todo el valle y hayedos sobre Parana. El Cantón de L.lagüezos (preindoeuropeo, *kant-, 'roca'): cantizal donde se asientan las catorce corras del llamado Castro de L.lagüezos, sobre el pequeño lavajo (l.laguete) que le da nombre.

Y otros muchos topónimos que sin duda entraron por La Col.lá Propinde en boca de tantas culturas indoeuropeas que la cruzaron tiempo atrás: Carabanés, Pico Ranero, el mismo río Lena: celta *len-, 'suave, lento', aplicado a un cauce de aguas más sosegadas entre Campomanes y Ujo, tras las torrenteras del Huerna y del Pajares. Con dos hitos muy señeros al par de una vía con tanto trasiego: la estela de Bustamores; y el dolmen megalítico del Padrún. Y siguió La Col.lá Propinde en su función de “puerta” siempre abierta a la región asturiana. La antigua vía pecuaria sirvió de cauce literario a los pastores que llegaban de las tierras extremeñas por otra calzada empedrada, luego transformada en vía de la plata por interpretación popular. En realidad, un camino de tantos empedrado, aprovechando las cañadas ganaderas de siempre. Todavía se escuchan romances orales en varios pueblos de Lena, como en otros concejos a oriente y a occidente: todavía los recitan los vaqueiros somedanos, teverganos, ayeranos, ponguetos..., a ritmo de pandero, de zampoña y de rabel. Como resonaban los ecos de aquellos mozos lenenses tras la música melguera de las zagalas babianas. Y siguió La Col.lá Propinde como mejor lugar de paso entre las nublinas del Pajares y el cielo estrellado de la Meseta. Así, los vaqueros lenenses, tras larga jornada con el ganado en el puerto, cruzaban La Raya ilusionados en busca de juerga, fiesta y buenas mozas leonesas en las fiestas vecinas de los pueblos leoneses al otro lado del cordal.

"Frente a la dominación cultural, la cultura popular no puede afirmarse sino como una cultura en lucha contra la dominación"

Pierre Besnard